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miércoles, 10 de julio de 2013

El Asado



El asado es una técnica de cocción en donde los alimentos (generalmente cortes de carne vacuna son expuestos al calor del fuego o brasas con el objeto de cocinarlas lentamente. Debe mencionarse que la técnica de cocción descrita anteriormente y conocida en otros países como parrillada funciona también para realizarla con otros tipos de carne: porcino, cordero, cabrito, pescado, pollo, camarones y embutidos diversos. Con frecuencia se prefieren las brasas de una hoguera de madera, sin embargo la cocción con parrillas de gas es altamente eficiente. Las maderas más utilizadas para asado son las maderas duras tales como las de roble, mezquite, quebracho o coronilla que arden a temperaturas altas y por un tiempo prolongado.

Un método frecuente de preparar el asado es el de la parrilla, en donde las carnes son cocinadas horizontalmente. Otro utensilio para asar es el espiedo, un asta o pica metálica en la que se pinchan los productos a asar. Puede usarse un espiedo grande para asar un animal entero (cordero, cerdo, vaca), o pequeños para asar pollos o trozos de carne. Existen espiedos metálicos que giran por medio de un motor tanto sobre el fuego o la brasa, como dentro de un horno. En Brasil muchos de los restaurantes de carnes asadas utilizan el sistema rodizio, donde la carne se asa en espiedos que se llevan a la mesa por parte del personal del salón, otras veces se sirven en platos, a las piezas o personalmente, sin llevar los espiedos a las mesas. 

Una variante del método del espiedo es el llamado asado en cruz o al asador. Las carnes se disponen al aire libre sobre las brasas de modo vertical sostenidas por un armazón que suele tener la forma de una cruz. En el sur de Argentina un modo de asado a la cruz es el chiporro o asado de cordero patagónico. Con el método del espiedo en cruz también se realiza el llamado asado con cuero característico de la tradición gaucha argentina y uruguaya. La cocción lleva varias horas con brasa y a fuego lento, de manera que el cuero no se queme. La finalidad de asar la carne con el cuero es para que la carne no se seque con el calor. Además el cuero le aporta un sabor inconfundible a la carne asada. 

A su vez en Chile, Argentina y Uruguay se habla ocasionalmente del asado al horno haciendo referencia al corte de carne, cocidos en horno eléctrico, a gas o en hornos de campo (generalmente hechos de barro), cuyo combustible es la leña. En España la técnica del asado es muy extensa y posee una gran tradición, realizándose no solo sobre elementos cárnicos, sino también sobre pescados y verduras, desde el tradicional asado castellano al horno hasta los famosos espetos de pescado de la costa levantina. 

En Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Paraguay, Perú, Uruguay, Honduras, Venezuela y España se entiende por asado no solo los métodos de cocción, sino también a la parrillada, el acto social de comer carnes (blancas y rojas ) o choripanes (sandwich de chorizo entre dos pedazos de pan). Entre varios de estos países las parrilladas o asados no incluyen solamente carnes, sino también achuras y embutidos. 




El asado es casi el plato nacional de Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay, el territorio al oriente de Bolivia y al sur de Brasil, en especial Río Grande del Sur, Santa Catalina, Paraná y Mato Grosso do Sul, por ello se lo prepara de un modo casi ritual, muy distinto al de una simple barbacoa. 

Existen asadores prácticamente autodidactas profesionales. Ellos cuidan, entre otras cosas, que la carne no se arrebate (no se cocine demasiado rápido). Se entiende por carne arrebatada a la que se encuentra muy cocida por fuera pero bastante cruda por dentro. Un asado arrebatado es sinónimo de un mal, o bien improvisado asador. El buen asado se prepara disponiendo inicialmente la cara más grasosa de las carnes mirando a las brasas, de ese modo se logra una mejor cocción. Por el mismo motivo, en los asados a la parrilla, la grilla debe tener una amplia separación entre las barras de hierro que la constituyen. Si el asado es con hueso se debe tener la precaución de colocar ese lado en primer lugar para ser cocido. Es común que el asado se coma acompañado de una amplia variedad de ensaladas. 

Los tradicionales habitantes del campo argentino, los gauchos son especialistas en la elaboración del asado al modo rural, es decir, las porciones de carne colgadas en un asador de hierro que se clava en la tierra, rodeando un fogón de leña, denominado asado a la cruz. Un asado correctamente preparado requiere varias horas de fuego y de trabajo. 

Los cortes más apetitosos para el asado son la costilla, también denominada tira de asado y el vacío. En las ciudades la forma de preparación es menos rústica e indudablemente menos vistosa. Se suelen aplicar distorciones para los puristas, como el hecho de encender el fuego con algún tipo de combustible fósil o pastillas que transmiten su olor o gusto a las carnes y que posee, como en el caso de las barbacoas efectos tóxicos.

El asado es una actividad realizada actualmente entre 2 y 3 veces por mes y es característico de fiestas y reuniones familiares. También es típico el cordero a la cruz tradicional de la región de la Patagonia, el lechón y el asado con cuero. En regiones de la costa, sobre todo en Tierra del Fuego se suele hacer pescados y mariscos a la parrilla.  





Pueden considerarse variantes del asado argentino las preparaciones cocidas al disco, las carnes (preferentemente aviares) cocinadas sobre discos de arado que se disponen encima de fogones. Esto sucede por dos causas: los que asan al disco son trabajadores que se encuentran en medio del campo y varían su dieta usando el disco como olla. Disponen de muy pocos elementos, cebolla, carne, condimentos (orégano, laurel y sal). De esta manera surgen los llamados bifes a la criolla, con el agregado de papas, tomates en rodajas y un par de huevos que se colocan al retirar la olla del fuego, rompiéndolos sobre el preparado, tapando toda la preparación y dejándola cocinar de tres a cinco minutos con el calor remanente (otro de los platos tradicionales argentinos). En el asado propiamente dicho, desde la segunda mitad del siglo XX, se suelen poner papas (patatas) a asar siendo previamente envueltas en papel de aluminio. Existen añadidos algo más elaborados como los pimientos morrones rojos rellenos con un huevo fresco y luego puestos a asar sobre la parrilla hasta que estén a punto. 

Respecto a la forma de cortar la carne, en Argentina la carne se corta en sentido perpendicular a la costilla, de allí deriva el famoso costillar. La buena costilla exhibe grasa de ambos lados y carne en el medio sin laminillas de grasa en la carne roja. Si la carne tiene laminillas de grasa en su parte roja es indicación de uso de hormonas de crecimiento (anabólicas) que se hallan prohibidas en la zona de producción. 

Normalmente las costillas se cortan en tiras de unas 5 a 8 cm de ancho lo que se denomina tira de asado. Por su lado el vacío (corte en la zona abdominal del animal) se coloca sobre la parrilla entera y, si es posible, en un solo trozo. El buen vacío es tierno y de gusto muy apetitoso. 

Dentro de la Argentina, en zonas de la Pampa Húmeda y especialmente en el Gran Buenos Aires suelen asarse provoletas, nombre coloquial que invoca a la primera marca comercial de una variante argentina del provolone, el Provolone Hilado Argentino, creado en 1940, y en los últimos tiempos verduras (papas, choclos, morrones, cebollas, etc), últimamente se están comenzando a ver las brochettes. Un típico asado argentino no consta solo de la carne y los embutidos asados (chorizos, salchichas parrilleras, morcillas), sino también de las achuras asadas, entre las que se destacan los chinchulines, las mollejas y los riñones. 

El aderezo típico del asado argentino es el chumichurri, una salsa fría picante de variada composición. Compuesta principalmente por emulsiones de aceite y vinagre en la que se agrega ajo, perejil, ají molido, cebolla de verdeo y otras especies. Otro aliño más sencillo se usa en la campaña bonaerense es el conocido como salmuera, consistente solo de agua, sal gruesa y dientes de ajo pelados, macerados en dicha agua salada. Estos aderezos se añaden a la carne una vez que esta ha sido asada, aunque también se recomienda hacerlo cuando la carne está a media cocción, es decir, cuando se da vuelta en la parrilla. Los adultos suelen consumir asado acompañándolo con vino tinto, por ejemplo un Malbec argentino, un Cabernet Sauvignon, Merlot, o en Chile, un buen Carménère. 







El asado argentino, como todos los demás del Cono Sur ha sido reservado en su preparación a los varones, las mujeres, por lo general, se dedican a la preparación de las diversas ensaladas que sirven como acompañamiento. Si el asado no es expedido en locales comerciales o para el turista casi siempre implica un acto de encuentro social. Preferentemente se lo realiza los domingos. 

En España es habitual el empleo de diversas técnicas de asado, la variedad de ingredientes sobre las que se aplica hace que existan diversas formas. La tradición del asado en la historia culinaria española indica que las mejores se aplicaban desde tiempos prehistóricos y que se perfeccionaron posteriormente durante el período andalusí. 

En el interior de la península ibérica suele ser habitual el asado de carnes como el cordero, el cabrito asado, cochinillo y en alguna ocasión carne vacuna. Las piezas cárnicas no solo provienen de la ganadería de las regiones españolas, sino que en algunas ocasiones pueden ser también procedentes de la caza. En algunos lugares de La Rioja se suele elaborar un plato de chuletas de cordero asadas en brasas de sarmientos de vid, conocidas como chuletillas al sarmiento. 

En el terreno del asado de pescados existen diversas preparaciones, una de las más conocidas es la espetada de sardinas malagueña, en Madrid el besugo a la madrileña y las innumerables preparaciones de pescado a la plancha. El pescado asado es tan popular que su consumo no solo se circunscribe a la costa, sino que también es posible encontrarlo en el interior. Técnicas similares al pescado pueden encontrarse en los mariscos, siendo las gambas y langostinos los más populares. Algunas preparaciones con verduras son muy populares, como pueden ser los pimientos  del piquillo, empleados como acompañamiento o como plato principal (generalmente rellenos). 

Entre las técnicas de asado una de las más populares es el asado de los alimentos en el horno de leña precalentado que se preparan previamente sazonándolas de diversas formas. La porción a asar se utiliza en una sola pieza y se suele untar con una capa de aceite de oliva o manteca para que quede dorada, añadiendo algo de agua o caldo a la bandeja del horno para evitar que se seque. El asado en España suele contener pocos aderezos y condimentos, siendo por regla general austeros. En raras ocasiones se realiza un marinado de los alimentos, siendo en la gran mayoría de las ocasiones un asado de alimentos frescos. 

Aparte del empleo del horno es habitual en algunas regiones de España el denominado asado a la plancha que suele cubrir ciertos alimentos, como, por ejemplo, los mariscos. Entre las preparaciones más populares de carne de cerdo a la plancha se encuentra se encuentra la oreja de cerdo a la planchao pinchos morunos. Por regla general ese tipo de asado suele ser servido como tapa. El asado es habitual en ciertas celebraciones públicas y suele ser acompañado por una ensalada de hortalizas crudas y vino tinto.



sábado, 11 de mayo de 2013

Gastronomía Española



La gastronomía de España es una variada forma de preparar platos, que se ve enriquecida por las aportaciones de las diversas regiones que componen el país. Cocina que oscila entre el estilo rural y el costero, con mucha diversidad fruto de muchas culturas, paisajes y climas. La cocina española está influida por los pueblos que conquistan su territorio, así como de los pueblos que posteriormente coloniza. 

Fue durante muchos siglos desconocida en Europa. Es entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX cuando cobra una identidad nacional, fundamentada en los diferentes platos y técnicas culinarias propias. Todo este conocimiento culinario sale a la luz gracias a la aparición a comienzos del siglo XX de escritos especializados en gastronomía capaces de ensalzar y alabar sus platos, de investigar en su historia y origen.

En la cocina española actual conviven dos realidades: la cocina clásica y popular fundamentada en la tradición, y la cocina actual que emplea las más novedosas e ingeniosas técnicas de cocina de autor, con cocineros que han alcanzado fama internacional reconocida. Algunas formas de comer típicas de las regiones españolas se han internacionalizado, tal y como pueden ser las tapas. Entre los ingredientes españoles cabe mencionar los quesos que son de gran variedad, fruto de una actividad agrícola milenaria. También destaca la gran variedad de vinos, habiendo alcanzado algunas de sus regiones vitivinícolas fama y reconocimiento internacional. 

Apenas se sabe como se cocinaba en la Península Ibérica antes de la llegada de los romanos. Existen algunas indicaciones culinarias prehistóricas, esbozadas en forma de ingredientes cárnicos procedentes de la caza y que pueden verse representados en la Cueva de Altamira. Se sabe que con la llegada de nuevas civilizaciones tempranas de origen griego a la península, se introdujeron ingredientes como el olivo y la vid, aunque su cultivo no se extendió hasta la llegada de los romanos. 

La conquista de Hispania, que comienza con la entrada de las legiones romanas de Escorpión en la Península Ibérica, proporcionó el conocimiento culinario, por primera vez, del ajo y una mejora en los usos del aceite de oliva. A los romanos les gustaban las comidas opulentas, copiosas y es de suponer que a los hispanos de aquella época también. Hispania proporcionó al Imperio romano nuevos sabores para su cocina. 





En aquella época eran muy conocidos y apreciadas las coles, consideradas una panacea para diversos males. Otras verduras muy apreciadas eran los cardos y la cebolla, muy utilizada. En la Hispania romana tenían gran prestigio los jamones de Pompaleo (Pamplona), cuyos habitantes, gracias a la exportación de productos de cerdo, llegaron a tener una economía saneada. Es casi seguro que en aquella época ya se consumía lentejas, ya que fue el plato preferido del ejército, por la facilidad de conservación y transporte. También eran usuales las habas: en las Saturnales, fiesta en honor a Saturno, se usaban para elegir al rey de la fiesta, costumbre que se cree habría dado origen a la contemporánea de esconder una en el roscón de Reyes. 

Los pueblos visigodos no representaron un cambio aparente en las artes y costumbres culinarias que dejaron los romanos en la Península. El cambio vendría en el año 711, cuando tropas musulmanas compuestas por árabes y bereberes cruzaron el estrecho de Gibraltar. Con este nuevo período se introdujeron no solo nuevos métodos de cocina, sino que también nuevos ingredientes procedentes de Persia y de la India. 

La cocina de al-Ándalus tenía como ingredientes habituales el arroz, el sorgo, el azúcar de caña, las espinacas, la berenjena, la sandía, el limón, el melocotón y la naranja. Es posible que el arroz ya se cultivase en España con anterioridad a la llegada de los musulmanes, pero son los avances introducidos por éstos y la demanda de una nueva dieta lo que hace posible cultivarlo en grandes cantidades. Otro de los ingredientes introducido en la cocina española son las almendras. Es habitual que los platos españoles actuales posean algunas raíces árabes de la época andalusí. Esta influencia árabe en la cocina española se transmitió posteriormente a algunas preparaciones culinarias de las cocinas latinoamericanas. 

La cocina medieval española tras el fin del período andalusí posee una variedad de preparaciones, pero además Gerardo de Cremona y Arnau de Vilanova, publican en 1160, uno de los primeros libros de nutrición conocidos en occidente, titulado Regimen sanitatis. Durante los siglos XVI y XVII el consumo de carne de cerdo y vino fue el elemento diferenciador de la sociedad española para distinguir a los cristianos nuevos de los auténticos. 

El Descubrimiento de América en 1492 inicia el advenimiento en tierras españolas de nuevos elementos culinarios que modificarían no solo los hábitos culinarios españoles sino también los europeos. La cocina española recibe de las Indias diversos ingredientes como el tomate, la patata, el ají o pimiento, el pimentón y el cacao o chocolate. Este último causó furor en la sociedad española de los siglos XVI y XVII, siendo en España donde se mezcló por primera vez con azúcar para eliminar su natural sabor amargo. Otros ingredientes viajaron hacia las Américas, como el arroz, la vid, el olivo y gran parte de los cereales. 





A mediados del siglo XVI entró el tomate en tierras españolas procedente de los aztecas, siendo Castilla el primer paso de entrada al resto de Europa, debido al monopolio que poseían sobre el transporte de productos provenientes del Nuevo Mundo.La primera referencia al cultivo de tomate en España data de 1777. Aparecen igualmente en 1608 documentos en forma de lista de compras para el Hospital de la Sagrada en Sevilla, que indican la presencia de tomates y pepinos  para la elaboración de ensaladas. Entre 1645 y 1646 el pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo realiza una obra titulada La cocina de los ángeles en la que se muestra la preparación de un plato con tomates. 

La aparición a finales del siglo XIX de algunos escritores y estudiosos de la cocina española, con el objeto común de ensalzar y de recuperar su prestigio, fue un denominador común. Uno de los primeros fue Mariano Pardo de Figueroa y su colaborador, José Castro y Serrano. Ambos fueron defensores de las raíces culinarias tradicionales, siendo los primeros en hablar de la cocina española como un conjunto. A comienzos del siglo XX otros autores (Dionisio Pérez Gutierrez y Teodoro Bardají Mas) defendieron la nomenclatura española de los menús, haciendo que se abandonase la influencia francesa de los siglos anteriores. Sus estudios rescataron del olvido platos de origen español que figuraban como franceses. Estos autores pronto generarían una conciencia que influenciaría a otros autores a la publicación de recetarios de cocina española. Algunos de ellos colaboraron en la fundación de numerosas publicaciones periodísticas dedicadas a la gastronomía española. La cocina española moderna abarca nuevos conceptos y se internacionaliza, bien sea con la llegada de millones de turistas al año, al reconocimiento del prestigio de ciertos cocineros, o a la aparición de restaurantes en las capitales del mundo. 

Es característico de la cocina española tradicional que se alabe, a veces más, a un cierto ingrediente en concreto que a una preparación culinaria. De esta forma resulta natural que se alabe a un pescado de una costa específica, a un jamón de cierto lugar, a un garbanzo de un cierto pueblo, etc. Esto hace que muchos platos y preparaciones posean la denominación del lugar de donde proceden los ingredientes de la mejor calidad. La variedad del clima español hace que se pueda dar un gran abanico de diferentes verduras, cereales, hortalizas y frutas. Esta variedad puede notarse en las diferentes cocinas regionales españolas. 

Pocas preparaciones reúnen tanta diversidad en la cocina española como el cocido, denominado antiguamente olla. Una de las técnicas culinarias más extendidas en la mitad norte es el asado, que en el interior se elabora en hornos, y que en la costa se traduce en su homólogo sobre pescados. El asado en cazuela de barro es una práctica castellana muy habitual. El embutido en sus diferentes versiones es una preparación habitual en toda España. 





En muchas de las cocinas regionales se utiliza la fritura de los alimentos en aceite de oliva hirviendo, aplicado tanto a carnes como a pescados. Es frecuente que la cocina clásica emplee recipientes de barro no solo para cocinar, sino también para servir los platos (cazuelas). Una de las preparaciones clásicas de la cocina española es el sofrito, empleado en diferentes platos tradicionales. Otro preparado típico en algunas zonas del norte es la pepitoria y el chilindrón, originario de Aragón y que se propagó por la zona noroeste de la Península. 

Existe una gran afición por las verduras encurtidas, en especial por las aceitunas, que están presentes en la mitad sur española en casi cualquier aperitivo informal, aunque cabe destacar también a las berenjenas, los ajos, las cebollas y los pepinillos. El encurtido español posee un fuerte sabor a vinagre. Dentro de las preparaciones con vinagre se encuentran los escabechados de pescado y aves. Otra preparación habitual es el adobe en pimentón. Entre las salsas se encuentra la mahonesa, el alioli, el ajo arriero, el ajo cabañil y el atascaburras

En el terreno de la comida informal es muy popular en todo el territorio el bocadillo, una especie de sándwich elaborado con pan de corteza dura. Este bocadillo es tan habitual que se presenta en una variedad de formas y contenidos en los bares, siendo los más populares los de tortilla española, el pepino de ternera, el bocadillo de calamares madrileño, etc. Algunos de ellos se elaboran con ingredientes simples, como ser el queso, el chorizo y el jamón, entre otros. 

La variedad de postres y de dulces en la cocina española es comparable a la diversidad de platos existentes. Es muy habitual que cada región posea un postre tradicional que emplea una fruta o condimento típico de la zona. Son muy populares las rosquillas, las pastas castellanas y los pasteles elaborados con hojaldre. La época  analusí ha dejado numerosos dulces de aspecto árabe en la zona sur del país, como los mazapanes, los turrones y los alfajores. Algunos están vinculados a festividades religiosas cristianas, como el roscón de Reyes o los dulces navideños. El chocolate se emplea en larepostería española como bebida, siendo su empleo en repostería una influencia externa. 




Entre las bebidas no alcohólicas más populares que se ha tenido desde el siglo XVI en España está el chocolate en taza, si bien esta popularidad ha ido cediendo desde comienzos del siglo XX en favor del café, restringiéndose actualmente a las chocolaterías que sirven el popular chocolate con churros y a fiestas tradicionales. Entre los refrescos más populares está la gaseosa La Caserta (un refresco azucarado), que suele mezclarse con vino y otras bebidas en los meses más calurosos del verano. En muchas ocasiones la horchata, procedente del Levante, se emplea también como refresco. En los meses de verano suele ser muy habitual el consumo de granizados y sorbetes, aunque poco a poco se están imponiendo los refrescos de cola, que suelen servirse con una rodaja de limón  dentro del vaso. En el sur de España, aun siendo un plato, se consumen también las sopas frías, como el gazpacho y el ajoblanco. 

Una de las bebidas alcohólicas que más caracterizan la culinaria española es el vino, diferente según la región, que fue introducido en la Península por los fenicios. Otras bebidas fundamentadas en alcohol son el ron, los anises de Chinchón y los aguardientes (empleados como cortesía en los restaurantes en forma de chupitos y empleados antiguamente como desayuno). 


  • Cerveza: El consumo de cerveza es relativamente reciente en la sociedad española, empezando solo desde finales del siglo XIX, creciendo su consumo en aceptación desde entonces. De comienzos del siglo XX datan las primeras industrias cerveceras en España, época en que la cerveza se encabezaba (fortificaba), con el fin de que conservase sus propiedades durante los calurosos meses de verano.
  • Vinos de España: El vino es una de las bebidas alcohólicas que más aceptación ha tenido tradicionalmente entre la población española. Es clásico servirlo en recipientes como una bota (o en un porrón, versión en cristal), que permite compartir un cierto volumen de vino entre varios bebedores. El vino suele ser tinto, en la mayoría de los casos, la variedad de uva más tradicional es el tempranillo y suele acompañar a las comidas o al tapeo. El sur de España posee una larga tradición de vinos generosos, como el jerez y la manzanilla. Una bebida a base de vino que se ha popularizado hasta el extremo de ser demandada por los turistas es la sangría, además del tino de verano en algunas regiones.
  • Cava: Este término se aplica a vinos espumosos elaborados por el método tradicional, siendo originario de la región de Penedés catalán. Su elaboración se ha extendido a lo largo del territorio nacional, hasta el punto de existir diversas regiones españolas acogidas a la denominación de origen. El consumo de cava sufre un pico estacional en las celebraciones navideñas.
  • Sidra: En las regiones de la cornisa cantábrica (norte de España), se elabora una bebida fermentada de manzana denominada sidra. La primera mención a esta bebida se debe a Estrabón (siglo I), que mencionó la bebida de los astures, llamada zythos (aunque los especialistas no se ponen de acuerdo si se trata de sidra o de cerveza). Las sidras se beben en ritos, como la escancia, y suelen servirse en sidrerías.


jueves, 7 de marzo de 2013

El pescado y sus técnicas culinarias



Hay infinitas formas de preparar un pescado: hervido, al horno, al vapor, en papillote, en escabeche, en guisos, a la plancha, frito o a la parrilla. También existen multitud de recetas y texturas, muchas de ellas de renombre mundial: al pil pil y a la vizcaína, a la romana, en sopa, en salsa verde o con tomate. El pescado es un alimento que permite utilizar la imaginación, cualquiera de estas técnicas dan por resultado comidas realmente exquisitas. Conozcamos un poco mejor cada una de ellas. 

El calor, el ph, la luz y el oxígeno producen pérdidas de vitaminas. Entre ellas las más sensibles no están presentes en los pescados, a excepción de la vitamina D, de la que se puede perder hasta un 40% en diferentes técnicas de elaboración. Si bien las pérdidas de vitaminas no están estudiadas según las técnicas gastronómicas, se sabe que cuanto más breve sea el tiempo de cocción y menos jugos pierda la pieza de pescado durante su elaboración, mejor se conservarán todas las vitaminas. 

No obstante, aunque el calor cause la pérdida de vitaminas, el pescado siempre debe estar cocinado en su interior para evitar toxiinfecciones. Por ello, cuanto mejo cocinemos el pescado, menos será el riesgo de ingerir bacterias que provoquen una intoxicación alimentaria. 

Las siguientes técnicas se caracterizan por conservar mejor los nutrientes(minerales y vitaminas), con respecto al hervido y a la cocción en agua, como sucede en las sopas y en los guisos. 

A la sal: Permite preservar los sabores y los jugos y disminuye la pérdida de humedad. La mezcla de sal gruesa y claras de huevo o agua permite la unión de la sal entre sí lo que facilita el aislamiento del pescado y la limpieza del mismo. Dado que la sal retiene el calor, cuando el pescado esté fuera del horno pero cubierto de sal, se seguirá cocinando. 

A la plancha:
  • Requiere que la plancha esté bien caliente y engrasada. Se produce una coagulación rápida de las proteínas de su carne, que evita la salida del agua y otros nutrientes.
  • Quedan muy bien filetes y rodajas de todo tipo de pescados y es la técnica más indicada para los ejemplares más gruesos. 
  • Hay que tener en cuenta que bajo ningún concepto se deben pinchar y presionar las piezas durante y tras su cocción, ya que el pescado perdería sus jugos naturales.
  • Es una técnica idónea para todos los pescados que se venden en medallones, supremas o filetes.



Al horno

  • Requiere más tiempo de cocción que otras técnicas y se pierden jugos que pueden aprovecharse en una salsa o se volatilizan si no se cubre el pescado.
  • Precisa que la pieza se unte con grasa para que el exterior quede dorado y el interior jugoso.
  • Es un método idóneo para pescados grandes y medianos, enteros y en rodajasy filetes gruesos

En papillote: Envolver el pescado en papel de aluminio o papel sulfurizante hace que la pieza se cuece en su propio jugo. Cuando el paquete de aluminio se hincha, es señal de que el pescado está listo.


  • Se recomienda que la temperatura interior del alimento no supere los 70ºC para que quede en su punto. Esto se consigue en el horno con una temperatura entre 180ºC y 190ºC. 
  • Las piezas o el pescado entero se untan con aceite para que no pierda tanto jugo y no se resequen. 
  • Esta técnica conserva las propiedades, ya que no excede los 100ºC.

Al vapor: No requiere la utilización de ninguna grasa extra, el pescado mantiene sus propiedades nutritivas y las digestiones son muy ligeras. Se puede utilizar agua, aunque un caldo con verduras siempre otorga más sabor. La técnica consiste en aprovechar la evaporación del líquido por la acción del calor hasta que el alimento se cocine en su propia humedad. Se emplea con cualquier tipo de pescado, en especial con especies delicadas, como el lenguado o la merluza. 





Al vacío: El pescado que puede estar sazonado y guarnecido o no se coloca en una bolsa de cocción al vacío, que se sella y se somete al baño María, al microondas o al vapor. Consiste en cocinar en ausencia de aire para preservar el género y mantener mejor sus cualidades, humedad, aroma y sabor. 

Al microondas: Resulta útil en cocciones rápidas para trozos pequeños de pescado. El tratamiento con esta técnica no deteriora apenas el valor nutritivo de los alimentos. Conserva las propiedades ya que no excede los 100ºC. Al utilizar el microondas la cocción requiere menos tiempo. Cocinar en el microondas no supone ningún riesgo, y además, contribuye a ahorrar tiempo y energía.

En el wok: Es una cocción rápida a altas temperaturas, que mantiene bien las propiedades del pescado y le da una textura crujiente. 

Al comer y diseñar el menú semanal, es recomendable combinar el consumo de pescado blanco y pescado azul. 

  • Respecto a las vitaminas, los pescados más interesantes son los pescados azules o grasos. Una ración de caballa, bonito, salmón, trucha o atún cubre con creces las necesidades diarias de vitamina D. Lo mismo ocurre con la vitamina B12. Su pérdida en la cocción es mínimo (10%).
  • A diferencia de las vitaminas, los minerales interesantes de los pescados se destacan sobre todo en los ejemplares blancos y magros. Estos pescados son fuente importante de cinco de los seis minerales que más escasean en las dietas actuales: zinc, calcio, selenio, yodo y cobre. Si bien una ración de pescado no llega a cubrir las necesidades diarias, su consumo habitual mejora los niveles de estos minerales en nuestro organismo.  




lunes, 4 de febrero de 2013

¿Tomamos un Café?



Se denomina café a la bebida que se obtiene a partir de las semillas tostadas y molidas de los frutos de la planta de café o cafeto. La bebida es altamente estimulante, pues contiene cafeína. Por extensión también se puede designar con este nombre al lugar de consumo de esta bebida y sus múltiples variantes: cafetería o bistró, entre otras muchas variantes. 

El cultivo del café se se encuentra ampliamente difundido en los países tropicales y subtropicales. Llama la atención el caso de Brazil, pues concentra poco más de un tercio de la producción mundial. Los granos de café son uno de los principales productos de origen agrícola que se comercializan en los mercados internacionales y a menudo supone una gran contribución a los rubros de exportación de las regiones productoras. El cultivo del café está culturalmente ligado a la historia y al progreso de muchos países que lo han producido por más de un siglo.

En España, Portugal y el Río de la Plata es frecuente el consumo de café torrado o torrefacto. Suele tomarse como desayuno o en la sobremesa, después de las comidas, y es una de las bebidas sin alcohol más socializadoras en muchos países. Existen casi tantas formas de prepararlo como consumidores, pero la más popular, aparte de tomarlo solo, es la que lleva leche, aunque también se le suele añadir crema (o nata), leche condensada o algún licor. Se suele servir caliente, aunque también es posible consumirlo frío o con hielo. Se considera que fue el botánico alemán Léonard Raubwolf quien, por primera vez, describió el café en un libro publicado en 1583. 

El café resultó especialmente reprobado por los sectores protestantes, aunque no produciría reacciones tan ásperas como el tabaco. En 1611 algunos terratenientes alemanes pusieron en marcha el intento de prohibir su difusión. Estas medidas se mantienen al menos durante un siglo en el norte y este de Alemania, hasta que Federico II de Prusia despenaliza su uso, sometiéndolo al pago de un fuerte impuesto. El malestar frente al café prosiguió en el norte de Europa hasta bien entrado el siglo XIX. 

El café ha sido un tema recurrente en la pintura, aunque también ha sido honrado por la música. Uno de los más grandes compositores de todos los tiempos, Johann Sebastian Bach, ha escrito una pequeña y deliciosa Cantata del Café. Disfruten





Cuando en el siglo XVII llegó por primera vez el café a Europa, algunos sacerdotes católicos lo llamaron una amarga invención de Satanás, pues lo veían como un posible sustituto del vino. Sin embargo, según el libro Cofee, se dice que el papa Clemente VII probó la bebida y al instante quedó cautivado, y para resolver el dilema religioso, no se le ocurrió mejor idea que bautizarlo....

En el sur y oeste de Europa se observó una mayor tolerancia. En la década de 1650 comenzó a ser muy importado y consumido en Inglaterra, y se empezaron a abrir cafeterías en Oxford y en Londres. 

Las cafeterías se convirtieron en lugares donde nacieron las ideas liberales, debido a la visita frecuente a esos lugares (en donde se repartían panfletos) por parte de filósofos y letrados. En 1676, esta agitación incitó al fiscal del rey Carlos II de Inglaterra, a pedir el cierre de las cafeterías, citando crímenes de ofensa contra el propio rey y contra el reino. Las reacciones en contra de tal decisión fueron tales que el edicto de cierre debió revocarse. Los flujos de ideas alimentadas por el café modificaron profundamente al Reino Unido. Había más de 2000 cafeterías, según un registro del año 1700. 

En 1670 se abrió la primera cafetería en Berlín. En París, el Café Procope, fue el primero en abrir sus puertas en 1686, inventando una nueva forma de preparar café: haciendo pasar agua caliente a través de un filtro con café molido.

Las historias de las célebres cafeterías de Viena comenzó con la Batalla de Viena en 1683. A mediados del siglo XVIII todas las ciudades europeas tenían cafeterías, y en 1734 Johann Sebastian Bach compuso su célebre Cantata del Café, BWV 211, en una de cuyas escenas una chica le pide a su padre que, si la castiga, no lo haga prohibiéndole el café, y dice que, si se casa, su marido debería permitirle beberlo. 





El café cruzó el atlántico en 1689, con la apertura del primer establecimiento en Boston. La bebida ganó popularidad, llegando a obtener el rango de bebida nacional, después de que los rebeldes lanzaron al mar el té sobretasado por la corona británica durante el motín de té en Boston. 

El café alcanzó su completa aceptabilidad social en el siglo XVIII. Pronto los grandes cultivos se desplazaron a Ceilán e Indonesia, consolidándonse posteriormente en América del Sur. En 1696, los holandeses lo hicieron cultivar en Indonesia y en Java. En 1714, el capitán de infantería Gabriel Mathieu de Clieu ocultó un esqueje de una planta ofrecida por Holanda al rey Luis XIV de Francia y conservada en los invernaderos reales para establecerlo en las cuestas del Monte Pelée en Martinica, Santo Domingo y Guadalupe. Cincuenta años más tarde se cuentan 19 millones en Martinica. 

Cuando el café alcanzó las colonias estadounidenses, no tuvo inicialmente tanto éxito como en Europa, ya que los colonos lo veían como un pobre sustituto del alcohol. in embargo, durante la Guerra de la Independencia, la demanda de café aumentó hasta tal punto que los distribuidores tuvieron que agrupar las escasas existencias y subir los precios drásticamente. El consumo de café entre los estadounidenses aumento durante principios del siglo XIX, tras la Guerra de 1812, que había acabado con el acceso a las importaciones de té y la gran demanda durante la Guerra de la Independencia, así como muchos adelantos en la tecnología para la elaboración de la bebida cimentó la posición del café como un producto diario en Estados Unidos. 

En Colombia, las primeras plantaciones a mediana escala se registraron en 1808 en Cúcuta, y en 1813, Ignacio Ordóñez de Lara fue el primero en contar con un cultivo de 7000 palos de café. En la región de Cudinamarca fue Tyreel Moore en 1867 quien estableció los primeros cultivos. En el Departamento de Caldas, en el llamado eje cafetero colombiano, los responsables fueron Eduardo Walker y Antonio Pinzón, y en 1890 el café se constituyó en base de la economía regional. 

En España, a finales del siglo XIX y principios del XX, también los intelectuales comenzaron a reunirse en cafeterías, algunas de las cuales, en la actualidad, son verdaderas instituciones: Café Gijón (Madrid, 1888), CAfé Novelty (Salamanca, 1905) o el Café de Formos (Madrid, 1907), entre otros. 



 
Durante el siglo XVIII, la bebida se hace popular en Europa, y los colonos europeos introducen el cultivo del café en numerosos países tropicales, como un cultivo de exportación para satisfacer la demanda europea. En el siglo XIX, la demanda en Europa era a menudo superior a la oferta y estimuló el uso de distintos sustitutos con un sabor similar, como la raíz de achicoria. 

Las principales regiones productoras de café son América del Sur (Brazil y Colombia), Vietnam, Kenia y Costa de Marfil. Hawaii tiene una pequeña producción de café de alta calidad y elevado precio, pero entre las numerosas variedades desarrolladas, el café más caro y famoso sigue siendo el Blue Mountain, procedente de Jamaica. Aunque actualmente Colombia y Perú poseen numerosas plantaciones de café orgánico de altísima calidad, que está empezando a ganar reconocimiento a nivel mundial. Durante varias décadas, en los siglos XIX y XX, Brasil fue el mayor productor y monopolista virtual en el comercio del café, hasta que una política de mantenimiento de altos precios generó oportunidades de negocios a otros productores, como Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Indonesia, México, Perú y Venezuela. 

Según la leyenda, Sartre escribió las 776 páginas del Ser y la Nada en un café. Hay efectivamente una larga historia de complicidad entre las casas de café y la creación intelectual.  Algunos historiadores, por ejemplo, han mostrado como los espacios sociales en el que se acostumbraba a beberlo han estado intimamente conectados con la construcción de los conceptos de esfera pública, identidad religiosa o nacional, estatus, conveniencia, ceremonia, sosciación y subdivisión entre otros. 

La gran diferencia entre las casas de café y el bar es que el café estimula el cuerpo, mientras mantiene la mente, a diferencia del alcohol que obnubila el pensamiento. EN Europa, muchas de ellas sirvieron de centros intelectuales y artísticos. Más de un historiador ha argumentado que fue en el Café Foy de París en donde Camille Desmoulins planeó, el 13 de julio de 1789, el asalto a la Bastilla. Los cafés Les Deux Magots y Café de Flore, desde comienzos del siglo XX fueron los lugares de discusión de Apollimaire,André Breton, Louis Aragon y Picasso, entre otros. 





Entre muchas otras cosas el  café se ha considerado una droga que ayuda a estar despierto, una medicina que previene la fatiga, los disturbios digestivos y otras enfermedades, y un estimulante de la fuerza laboral, de la claridad mental y de la creatividad. La cafeína es clasificada como un alcaloide, y hasta el día de hoy no se tiene una completa comprensión de su naturaleza. 

Ha sido considerada una droga subversiva por el libre pensamiento que se practicaba en las cafeterías. En otras ocasiones fue puesto al margen de la ley por la realieza, preocupada por el impacto que producía en el balance del intercambio comercial. Como estimulante y mercancía el café fue el producto apropiado para el surgimiento y prosperidad del capitalismo, gracias al sudor y las lágrimas de los esclavos de aquellas plantaciones. 

De todas las variedades de café fueron únicamente las de coffea arábica y coffea canéfora, las que conquistaron, durante el siglo XX a la humanidad. Según los especialistas coffea arábica tiene su origen en Etiopía, donde era considerada una bebida sagrada, usada por los indígenas en las ceremonias en honor al dios Waqa.Las leyendas abundan y todas ellas enfatizan su capacidad farmacológica para liberar adrenalina. 

La diferencia del café con los otros intoxicantes es que funciona como estimulante y, en general, su uso no perturba la vida diaria como el alcohol, sino que, al contrario, ayuda a energizar la vida moderna, y más importane, su circulación sirve bastante bien a la economía mundial. En un mundo de rápida y continua actividad, que no respeta el ritmo biológico, el café juega un papel importante en adaptar nuestro cuerpo a la exigencia del ritmo agitado de vida actual. 


 
Algunas de las variedades de café son las siguientes:

  • Latte macchiato: Leche caliente  con una pequeña cantidad de café espresso, agregándose el café sobre la leche
  • Café con leche: Café espresso con leche caliente
  • Capuchino: Café espresso al que se le añade leche espumosa salpicada con polvo de cacao. 
  • Café cortado o macchiato: café espresso con espuma de leche por encima
  • Café americano: Café reducido con el doble o más de agua que lo normal
  • Barraquito: Café cortado largo con leche condensada, canela y una raspa de limón y un chorrito de Tía María
  • Bedoña: Un café con chocolate a la taza y leche condensada
  • Bombón: Café con leche condensada, típico de Valencia
  • Carajillo: Una bebida con alcohol, preparada con brandy, ron u otros licores y café a partes iguales. En algunas partes el licor se quema con azúcar, unos granos de café y la corteza del limón 
  • Café mocca: 1/3 café espresso, 1/3 chocolate y 1/3 de leche
  • Café creme: Un café al que se le añade un poco de crema fresca o una nube de leche
  • Frappé: A base de café soluble batido, se puede servir con leche y siempre muy frío. Es muy popular en Grecia
  • Irlandés: Una bebida con alcohol preparada en un volumen de whisky por cada tres volúmenes de café
  • Café vienés: Preparación compuesta de un café espresso largo, bastante claro, al cual se le añade leche caliente con crema, y como el capuchino, se adorna con chocolate o virutas de chocolate. En verano se suele servir frío, (Café espresso largo y fuerte, una o dos bochas de helado a gusto (los mejores gustos son vainilla y mocca) y crema batida por arriba
  • Asiático: Café con leche condensada y brandy, al que se le añade unas gotitas de Licor 43, un par de granos de café, corteza de limón y canela
  • Café del tiempo: Café con hielo al que se le agrega una rodaja de limón
 

 
Si bien la elección no es sencilla.... ¿tomamos un delicioso e irresistible café juntos?
 
 
 




lunes, 7 de enero de 2013

Las Ostras (Ostreas)



Ostrea es un género de moluscos bivalvos marinos, conocidos popularmente como Ostras. Poseen dos valvas casi circulares y desiguales y están consideradas como uno de los mariscos comestibles más apreciados. Algunas especies son capaces de producir perlas que se forman a partir de partículas que se sedimentan en la ostra, formando con el tiempo una piedra preciosa. 

Las ostras son los filtradores que succiona el agua con el batir de cilios. La actividad alimentaria de las ostras es mayor cuando la temperatura del agua está por sobre los 10ºC. Las ostras sanas consumen las algas y otros alimentos flotantes, llegando a filtrar cada una de ellas hasta cinco litros de agua por hora. 

La ostra es el marisco más cultivado y consumido en el mundo. La ostra es una delicadeza ofrecida por la misma naturaleza: una pieza sorbida al natural, es la provocación fascinante de los cinco sentidos del cuerpo humano. Existen cien variedades de ostras en el mundo, pero en Francia, centro del mercado de este molusco se consumen dos especies: planas u hondas, pequeñas o grandes, terminadas de criar o no, siempre de la mejor calidad.

En los países productores de ostras en cantidad, observamos que se las utilizan para obtener perlas o bien son utilizadas en la alimentación, casi todas cocinadas y consumidas en salsas o escabeches. Tanto el Etremo Oriente, algunas islas del Pacífico, Corea con 150 millones de toneladas y Japón con 140 millones de toneladas están al tope de la producción, mientras que la rotundidad, la robustez, los criaderos madre y la calidad son responsabilidad de Francia. Italia consume unas 10 toneladas de ostras, mientras que en España se consumen anualmente unos cinco millons de toneladas de este exquisito molusco. 

La cría de ostras (denominada ostricultura) es una de las especialidades de la conquiliocultura, conjunto de diversos moluscos comestibles tan apreciado hoy en día. A los griegos, como todos sabemos, se les debe la democracia, ellos utilizaban los ostraca (o conchas de ostras) para votar: eran los electores quienes escribían el nombre de aquellas personas en ellas que deseaban excluir de la vida política. 





La ostra fue un alimento muy apreciado en los banquetes romanos. La demanda creciente de ostras llevó a Sergus Orata a probar el almacenamiento en viveros. El invento tuvo éxito. Cuentan que la ostra fue una de las debilidades culinarias del emperador Trajano. Durante la ocupación romana en casi toda Europa, la ostricultura había alcanzado un nivel técnico incomparable al actual. La historia de la culinaria y de la alimentación por las ostras permaneció muda durante un milenio, aunque los bancos de ostras silvestres proporcionaron el alimento de muchos pueblos costeros. A partir del siglo XIV en las grandes ciudades del interior y en las capitales de los reinos, la ostra fue el símbolo del poderoso y de los ricos. 

Muy pronto la humanidad se percató de los frutos que ofrecía el mar y hasta hace muy pocos siglos atrás, las costas españolas del norte, las costas francesas delAtlántico, aquellas costas islandesas tan escarpadas y aquellas de los Países Bajos constituían una serie ininterrumpida de bancos naturales de ostras. A través de los claros en el mar, especie de bancales que las Gigas aceptan, se extiende la crianza para obtener calidad y consecuentemente más consumo. En Charente, en la desembocadura del Loire y en casi todo el litoral hacia el norte, la proliferación de ostras creció de tal forma, que hubo de prohibir, en 1923, el cultivo de la ostra portuguesa. Fue gracias a las grandes cantidades de ostras en Galicia, que se pudo paliar la hambruna de Londres, hace dos siglos atrás. 

La ostra debe tener siempre la concha cerrada. No se debe abrir una canasta si no se consume inmediatamente. Al ser imposible embalarlas, lo mejor es ponerlas una encima de otra, con el hueco de la concha siempre hacia abajo. En verano se las debe de conservar siempre en el frigorífico, y en el invierno en el exerior, alejados del hielo. 

Siempre que estén cerradas las ostras se conservan hasta un máximo de diez días, siendo después de tres días de haber sido sacadas del agua, cuando llegan a su máximo esplendor, siendo el momento justo para consumirlas. 


 


La ostra es un alimento del reino animal dentro de la dieta del hombre. Con respecto a su aspecto nutricional  es un alimento que destaca por su importante aporte de zinc, vitamina B12, yodo, selenio, calcio, agua y hierro. El resto de los nutrientes presentes en esta exquisitez son: vitamina B, vitamina B2, vitamina B6, fósforo, magnesio, proteínas, sodio, vitamina D, vitamina B3, vitamina E, potasio, , hidratos de carbono, retinol, , calorías, vitamina A, vitamina B9, ácidos grasos polisaturados, grasa, ácidos grasos saturados y ácidos grasos monoinsaturados.

La ostra, gracias a su contenido en zinc, resulta muy beneficioso en el proceso de formación de los huesos, así como en el desarrollo de los órganos reproductivos, favoreciendo el funcionamiento de la glándula prostática. El zinc, además de ser un poderoso antioxidante natural, favorece la absorción de vitamina A y la síntesis de proteínas como el colágeno, colabora en el crecimiento  durante el embarazo, niñez y adolescencia, y ayuda en el mantenimiento de los sentidos de la vista.

Las ostras son un plato refinado que acarrean consigo el toque de la alta cocina allí donde se presenten. Pero más allá de la aureola de la exquicitez con la cual se reviste, lo cierto es que las ostras también constituyen un alimento muy nutritivo. 

Hoy en día existen más de 100 (cien) tipos diversos de otras, si bien aquellas que solemos consunir son criadas en viveros. Hablandode sus nutrientes se puede afirmar que 100 gramos de ostras aportan tanto hierro  como 100 gramos de hígado de res y nos brindan ocho veces más cantidad de vitamina B12 que la misma cantidad de carne de vaca. Además, su contenido graso es muy bajo, solo 1.4 gramos por cada 100 gramos de ostras. A estos nutrientes se le suma el zinc, el yodo, el potasio, el fósforo y otras vitaminas del grupo B. 


    
Por otra parte, la abundancia de yodo que se puede encontrar en este alimento es beneficioso para nuestro metabolismo, regulandonuestro nivel de energía y el correcto funcionamiento de las células. Además, el yodo de las ostras, ayuda a cuidarnos por dentro, regulando nuestro colesterol. Al ser un alimento rico en yodo, también ayuda a procesar los hidratos de carbono, fortalecer el cabllo, la piel y las uñas. 

El alto contenido de zinc de las ostras facilita a nuestro organismo la asimilación y el almacenamiento de la insulina. El zin que contiene este alimento contribuye a la madurez sexual y ayuda en el proceso de crecimiento, además de ser beneficioso para el sinstema inmunitario y la cicatrización de heridas y ayuda a metabolizar las proteínas. Al ser rico en zinc, este alimento también ayuda a combatir la fatigae interviene en el transporte de la vitamina A a la retina.

Las mujeres embarazadas o los bebés en estado de lactancia, pueden beneficiarse de los efectos beneficiosos de este alimento, ya que las ostras tienen una gran cantidad de vitamina B12, también conocida como cobalamina. El consumode este alimento también puede ayudar a personas con problemas estomacales, gracias a su alta cantidad de vitamina B12.

Normalmente las ostras se consumen con limón o con salsas a base de pimienta. A pesar de todos los beneficios que aportan las ostras, como normalmente se ingieren crudas, lo que no está excento de una posible intoxicación, por lo que muchas personas optan por cocinarlas, para así sentirse más seguras al respecto, aunque pierdan parte de sus nutrientes.