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domingo, 3 de junio de 2012

La deliciosa Crêpe Suzette.....



Crêpe, voz tomada del francés, que significa tortita frita en sartén hecha de harina, huevo y leche. Su origen la encontramos en la región de Bretaña, situado en la parte occidental de Francia y muy posiblemente su origen se remonta hasta el siglo XIV, vinculadas a las clases trabajadoras feudales y a los pescadores, quienes la servían con pan y acompañantes. Posteriormente se comenzaron a servir rellenas, pudiendo rellenarse practicamente con casi cualquier alimento. Originalmente se las conocía con el nombre de krampouez y se las preparaba en placas calientes sobre leña. Las saladas se elaboraban con trigo sarraceno, de tonalidad más oscura, y las dulces con trigo candeal. La receta era muy sencilla, las elaboraban con harina, agua y miel, con el tiempo se fueron añadiendo otros ingredientes como la leche, huevos y mantequilla.

Las Crêpes son muy famosas en Francia, en la actualidad es un plato nacional, y las creperías están localizadas por todo el territorio francés. Las crêpes son para lo franceses lo que la pasta es para los italianos. Las recetas de la masa de crêpes son variadas y hasta en algunos casos sofisticadas al igual que sus rellenos, aunque, por regla general la masa debe ser sencillay neutra para que no compita con los sabores de los ingredientes del relleno. 

La Crêpe viajó y se internacionalizó, actualmente es conocida por varios nombres en el mundo: en Aargentina se la denomina panqueques, en Colombia y éxico como Crepa, en Galicia como Filloas, en Asturias como Frixuelos, entre otras denominaciones. 




Las crêpes Suzette son un postre espectacular, rayado en la perfección. Como tantos otros platos tiene una historia controvertida, en la que se confunden realidad y leyenda. Unos creen que el plato lo inventó M. Joseph en el reataurante Marivaux de París en 1897. Por aquellas fechas se representaba en la Comedie Française una obra en la que una de las actrices, llamada Suzette, aparecía con crêpes en el escenario en un momento determinado. Dichas crêpes las preparaba diariamente en el restaurante Marivaux, de allí el nombre de Crêpes Suzette.

A tan insigne plato incluso se le ha atribuido un origen napoleónico, afirmándose que fueron inventadas por uno de los cocineros de Napoleón para quebrar la rutina culinaria que tanto le aburría. Naturalmente, el nombre de la amante del cocinero no podía ser otro que Suzette.

La versión que cuenta con más verosimilitud es la de Henri Charpentier, quien trabajaba como camarero en el reataurante Café de París en 1895. Se había formado como cocinero a las ordenes de Escoffier, y tuvo el honor de servir las mesas de la reina Victoria, la emperatriz Isabel de Austria y Sarah Bernhard, entre otros insignes comensales.




La invención de la Crêpe Suzette fue fruto del accidente, como normalmente ocurre en gastronomía. En cierta ocasión se hallaba el Príncipe de Gales, futiro rey Eduardo VII en el restaurante Café de París de Montecarlo, cuando Charpentier quiso sorprenderlo con un postre fuera de lo común. Recordaba que, durante su infancia, su madre adoptiva solía preparar crêpes cubiertos con una salsa de fruta caliente en las ocasiones especiales. Decidió preparar dicho postre para el príncipe, realzando la salsa con algunos licores. quiso la fatalidad que, quizás debido a la excitación del momento su mano comenzó a temblar y los licores se derramaron sobre la sartén..., aunque, después de haber probado la salsa decidió que era digna del paladar de un príncipe.

Al futuro Eduardo VII le encantó el postre y le preguntó por el nombre - Son crêpes princesse - aunque, y por indicación del insigne visitante se le cambió el nombre a crêpe Suzette (Suzette era la hija de uno de los comensales y tenía 10 años de edad).  Así pues Charpentier las creó, Su Alteza las bautizó, y años más tarde, Hemingway las devoraría, pues era su postre preferido

Para su preparación se necesita:

  • Masa de crêpe
  • 500 gr. de harina tamizada
  • 200 gr. de azúcar en polvo
  • una pizca de sal fina
  • 6 huevos
  • 1,5 litros de leche

Mezclar la harina, el azúcar y la sal. Disolver los huevos uno a uno y añadir la leche poco a poco. Perfumar con vainilla y licor de naranja. Cocer la masa en sartenes pequeñas, de base gruesa. 

En una sartén especial preparar una salsa a base de azúcar molida, mantequilla, piel de naranja y limón, Grand Manier u otro licor de naranjas. Reducir la salsa, empapar las crêpes que se pliegan en cuatro y se flambean con brandy. 

Las crêpes Suzette hechas con zumo de mandarina tienen un sabor extraordinario.




Bon apetit.....

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